viernes, 23 de marzo de 2012

Acantilado.

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Acantilado abrupto, aristas que duelen, el mar, la vida.

lunes, 12 de marzo de 2012

Arcadia del Mar.(XIII).


La antigua cala de pescadores me recuerda al Viejo y el Mar: "Mi decisión fue ir a buscarlo, más allá de toda la gente en el mundo".

Sueño el mar dorado para ir a pescar.

Para seguir el viaje, un navío.

Alba mar lapislázuli, presto dorada, luego cian.  

Las olas son irreversibles, se suceden unas tras otras, como los instantes.

Continuo pensar de olas y colores.

Isla prójima al continente, sin embargo isla.

El islote tararea burbujas, el palmito crepita con la brisa.

Mar indómito, mar de mares

Alianza del horizonte con la vacuidad. Mañana nebulosa.

El viento silva como sutil enjambre, despabila el silencio del pino, aviva el oleaje.

El mar abre arcos, sed de perlas, agua viva.

Líquida esmeralda chapotea la gruta de los cantiles.

Sucede, el pino, la roca, el mar.

A la orilla del mar, ola blanca, agua verde, esperanza.

Ensueño vidriado. Principio de caverna con gemas.

Marina, llama a las caracolas para que el sol no se duerma.

Olas suaves, mar con música, resuena la esfera.

Foco anti materia oscura.

Eclosión de una futura centella.

Flor de almendro.

Probabilidad de eclosión fotónica.



Ondula el mar más alto que la tierra.

Playa fósil. Mar de ópalo.

Ya amaneció farallón de inamovible singladura.

Necesitamos al sol y el mar para aprender.

Olor a pino, espacio litoral, calas, cabos, embarcaciones de recreo. ¡Fiesta!

¿Por qué se enfada la gaviota?

Giro, las alas al viento, la cabeza recta.

Sueña la primavera. El almendro se viste de flores.

Bosque hermano inspira, el sol reluce sobre el mar.

Oro líquido, barcos a la mar.

Vida, mar, temblor, roca.

Deseos, fugaces destellos, ilusorio baño de desengaño.

La realidad es acción material y espiritual.

Un caminar hacia la vibración del mar.

La tierra también tiene garras que se ciernen al libre mar.

Agua, sal, luz. Belleza, fusor de subsistencia. Vislumbre.

La belleza de la naturaleza es gratuita y produce felicidad.

Las olas como las emociones derraman espuma persistente a la playa.

Ondas, colores, mares. El lugar que busco es el mismo que floté al inicio.

La playa, el mar, rastrear la estela de una existencia perdida, de una conciencia sideral.

La nave boga sin vacilar hacia el rumbo que tiene trazado en el horizonte, sea una roca, sea una estrella.

Mar de mercurio, de planeta a planeta, desde la luna al sol.

Lunes 12 de marzo de 2012.










lunes, 13 de febrero de 2012

Arcadia del Mar (XII).

Taso la vida con miradas a la playa y olores a mar.
Ascienden las palmeras, al fondo una montaña penetra las aguas.

Miro el mar desde la playa sobre algas y cantos rodados. Olas blancas.
Miro el mar desde la montaña, junto al tomillo y el romero.
Luces diversas que cambian como el arrullo de la brisa fría.

Mar, espejo múltiple, colección de instantes. Viento libre, recuerda.
Playa de mar y calcita, turquesa fluida que no cesa.
Mar de zinc, de plata, de oro. Pronto lluvia, agua pura.
Árbol de la vida, raíz del mar.

Cueva marina, puerta abisal, morada de Eolo hijo de Poseidón.
Quimera vetusta, alegoría meteorológica.
Ciclón o anticiclón, poderes ajenos a nuestro gobierno.

Roca estriada, mar de acíbar. Aleteo de aire, susurro de olas.
Cielo achubascado, álgido, presto a cellisquear.
Cobijado evoco la caminata montaraz de anteayer, fragancia virgen, espliego añil.

Cuando los días claros subo a la colina para divisar las islas Pitiusas.
La mirada es como la del barco de pasajeros, ida y vuelta; tierra, mar, tierra; isla, universo, continente.

Caleta de cantil y guijarros, sonrisa del mar.
Torre vigía sin bandera miras el bruñido mar de azur.
Casitas de colores junto al mar.

Agua y sal, mar; nubes y aire, cielo.
Crisol, mar, vida.
 
Por la pequeña luz del faro vivo, luminaria entre la neblina, salvador de naufragios.
Mínimo sol, densa niebla, invisible mar.

Ha salido, al final de la tarde, la luna que crece.

Jávea  13 de Febrero de 2012. 

jueves, 19 de enero de 2012

Arcadia del Mar (XI).

Los mares de distintos colores azulados, que contemplo cada día,
serán en el recuerdo un solo mar.

Armonio de acantilados. Cabo de levante, horizonte inevitable, rumbo ensimismado,
mar que la luna marea, roca tallada fuente de zaguán.

Rocas desnudas, alabeadas por el tiempo, varadas en el piélago que divide la vida,
cabo de la Nao, vigía solar.
Sueño primordial de celestes instantes. Mar ópalo, turquesa, zafiro.
Zalema para pupilas despiertas.

Aurora que bañas el mar y la tierra, luz que revela un nuevo día.
Eterno retorno, el regreso este instante y el abstracto tegumento cósmico.
Techo de delfín, camino de velas, campo del pescador, prado de la gaviota, cadena de islas y continentes: El Mar.

Kenningar palabras con paisajes, también aquí en el Mediterráneo.
Paisaje de ora marítima, dos mil seiscientos años de civilización.
Hemeroskopeion, atalaya diurna, tierra y mar de garum.

El solsticio de invierno señala que la luz del día acortará la oscuridad de la noche.
Día que renace en nuestra tradición una aporía benevolente y efectiva,
que deberíamos ponerle amplia atención por sí misma.

Vamos como gaviotas rondando la mar.
Quejumbre evanescente, remolino de furia, destello de espuma, pez que brilla.

Si miro alrededor, aunque no en mi mismo, me siento observado como una presa.
Si miro a mi interior veo temor y esperanza.
Al acechar de nuevo lo contiguo, percibo que formo parte de la naturaleza y de todo su fenómeno.
Las hojas del granado van cayendo como alhajas de oro a la luz del sol.

Seno de amor, roca con memoria de luna. Orilla, temblor, mar.
Tiempo, liminar llegada a puerto, y mañana, singlar el mar de mares.
Tras la pared de mi lecho, tres enhiestos cipreses. Lanzas, cielo.

El mar bruñido está abierto. La roca hoy inmóvil, mañana arenilla de playa a merced del viento.
Camino por una vereda junto al mar y descubro el habla callada de las flores.
Dejo sola una roca entre los pinos, el mar y el silencio de la calma.
Huele a espliego de otoño la mar serrana.

El arenal conoce las sonantes ondas del mar, diario esfera, noticias con brisa.
Selene, diosa lunar, hoy fulgente y plena en el crepúsculo, presta a rielar el mar. ¿Quién eres?

Jávea a 19 de enero de 2012.

domingo, 25 de diciembre de 2011

ARCADIA DEL MAR (X).

Vuelta a Arcadia del Mar, la de la caracola y el celaje.
De azules o en espumas la mar feliz se manifiesta.
Camino de tierra andado. Horizonte fluido y etéreo.

Un viso. Regreso al brillo inmaterial desprendido de sustancia.
Mínimo elemento a donde van las aguas.

Sentir la inmensidad del cielo azul, consumación de otros límites ilimitados.
Fuente, la mar completa.
Pensamiento amanecido, reinaugurar el mundo con llegaderos del bien.

Prevalecer, no aguardar, simplemente estar consciente del existir.
Contar la vida, la memoria siquiera es aire, hilos de satén, madeja revuelta, mención extinta.
Ahí el monte, el mar, las nubes. Paisaje móvil sin tiempo.

El alma a solas, luego altas luces, repletas de infinitos,
hasta la oquedad sin orillas.

Ancla, amor, donde el deseo y el sueño unen las aguas,
si pudiese acomodar un dique al vivo cielo para adueñármelo y franjearlo.

Hoy palmeras de corolas y alas de Fénix, cairel nebuloso en el paseo de mediodía.
Nubes fugaces, mar incesante, piedras inertes, todos, vecinos de la bahía.

Banco vacante y podio vacío sobre pedestal marítimo.
Nadie, no somos nadie para ser.

Poemario: Arcadia del Mar. 2011.

ARCADIA DEL MAR (IX).

Playa mineral de cantos rodados y canciones de la mar.
Puerta de agua marina.

Como el pensar, peregrino de instantes, platea el mar ante el cantil.
 Fiel romero, mar turquesa y lapislázuli. Aquí en Iberia.

Bajo las abullonadas nubes de otoño,
la buganvilla contempla al ciprés silente,
y anhela sus hojas perennes.

El destello del faro va y vuelve,
tal réplica entrecortada de luz y oscuridad.
El mar olea quebrándose con el rumor de la noche.

Por un instante, desde la ventana del escritorio miro la pequeña glorieta del jardín,
es mediodía, y la luz hoy es de rosa, si de rosa,
y rezo con los ángeles, si con los ángeles familiares de casa.

Mi alma y mi rostro son del Mediterráneo. No lo puedo evitar, ni quiero.
No aguardar, ser sin tiempo, habitar el espacio. Este soñar.
El tiempo no existe para lo eterno.
Sin embargo nuestra vida mengua día a día.
Es posible que esta perdida ofrezca otra ganancia.
¿Quién lo puede saber? El conocimiento es luz, la ignorancia tragedia.
Tal vez regresar al origen del delirio, cuando todo estaba unido, no sea una torpeza.

Zozobra inherente a la circunstancia de estar vivos.
Celaje abierto que seduce a la nada como lo real.

Viejo mar brumoso de plomo y de zinc.
Olas. Tal vez ser no sea, pero estar estoy.

Poemario: Arcadia del Mar. 2011.

ARCADIA DEL MAR (VIII).

Ensenada de tortuga y turquesa. Lugar de piratas.
No me apartes del mar. Implora una roca afligida.

Farallón de extraña figura. Capricho de roca y azar.
Mar azul inmovilizado en blanco y negro.

Otro encuadre del farallón de extraña figura.
Una mirada teleobjetiva surrealista.

Horizonte marino bruñido de acuarela, acicalado de pálidos grises.
Palmas verdes sobre la terraza.

Olas de espumas blancas. Brío del mar.
Difuso vapor, júbilo del bosque, que ríe esta mañana.

¿Cual será el mar de estas nubes? Se pregunta el agreste alcor...
Tal vez vengan de Ítaca.

El mar se cuela por un ojal de la roca. Ánfora profunda.

Ser libre es un proceso, que lleva toda una vida,
como el viaje de Ulises desde Troya a Ítaca.

La aurora luce tal gruta infinita, soñada,
destellos de piedras preciosas, esmeraldas, zafiros.

Amo el amor que une, libre como el mar.
Observo el cabo humilde y divino.

La edad es la realidad,
los sucesos son el tiempo.

Termino medio entre la vida y la muerte.
¿Donde converges? Silencio sentado.
¿Nada más? Ayer, hoy, mañana.
Puerta de cruz estrella.

El perfume del viento no es a lilas, jacintos amarillos, o rosas desgarradas;
es árido, salobre, marino.

Sencilla casa que velas el recuerdo de la barca que estuvo en la orilla.
Atardece, la sombra del acantilado devora el mar añil.

El ocaso barre el fulgor hacia el límite, es como un morir.

Poemario: Arcadia del Mar. 2011.