Alzar el pretexto para atisbar
una alegoría, quizá Océano
Allá lejos donde solté el equipaje
en medio de multitudes agitadas
con jardines prodigiosos
y bahías vírgenes, fui peregrino.
Susurro un secreto para seguir.
Alzar el pretexto para atisbar
una alegoría, quizá Océano
La hierba se estremece un poco, tal vez la brisa pasa a través de ella. Y las hojas de los olivos tiemblan del mismo modo.
Vuelvo al delirio, esa razón interminable, donde todo es posible.
El mar, gigante azul de alma profunda,
respira con un ritmo ancestral.