lunes, 28 de marzo de 2011

Contrapunto.

Con voces de muchos modos formas variadas, hipótesis fácticas asumen la mayoría consecuente la cadena del canto material. Premios ardorosos, mejoras faciales, todo lo mejor que exista. Catástrofes ejemplares posteriores para aquellos que comen demasiado dulce, teniendo la cosa como placer y todo para que un tiempo termine en la oscuridad de un túnel. Aparecen un día entre telas blancas y moradas, un simple paso de un reloj cansino sin saber del sueño fuerte y largo, desmitificado el vuelo del sentido interno. Nunca nada se reptó sin contactar la larva en el angosto pasatiempo universal. No hablemos más porque comemos. . Año 1973.

Puente de luna nueva.

El duro vagar a través de las canas a partir de la medianoche, me convierte en un espectro sentado que envía energía al infinito. Vienen figuraciones, parecen políticos del pasado, proyecciones de moda, nivel estético en forma de rostro, sellos de busto afeitado. Cierro fuerte los ojos, azulada oscuridad nocturna, neón frágil con movimiento cubista. Luego, un nuevo lecho de raíces púrpura, allí donde Flora recibe el rocío con un guiño de la aurora boreal. Año 1982.

Fluidamente, mente fluida.

Primera Parte: Llama incontenible, luz puramente alta, regreso sin partida, soledad que aprieta. Estrecho sin costas, evolución natural, profundo vacío, extraña fidelidad. Sin aportar pólvora armo el subconsciente, anoto su fuerte clamor que no logro definir. Segunda Parte: Muerte entre sabanas dialécticas, amoralidad perdida, el bien y el mal, juntos, descarnan mi ser, guerra cruel, guerra mortal. Voces mil, voces de todos los tiempos arremeten a favor de la inmolación, quieren un reo. No hay salvación. Calma, calma. Año 1972.

Oda indígena.

Es fresca esa noche de que gusta al noble, por ser entusiasmada cadena en verter los lazos y las musas. Comprendo el afán del paria por una perra coartada sobre el retrete, cosas de señores aún. Rompe el tonto reto, gana la insolencia cuando el humo es tuyo y tú de ellos, sendero con un fin glorioso o maltrecho tuyo, para ti, porque vives. Oyes los pájaros, los coches y la fuente, sabes eso, ignoras lo demás, sacas el punto para testificar. Aunque el sitio es estrecho y calumnias abundan, ve al lugar perdido, allí toca el rumbo, para volver cuando no queden tintas para chupar. Luego, planta varios árboles contempla, el cielo que está sentado en nosotros y quédate en casa. . Año 1972.

Entre la noche y el día.

. Altivez del sentir paulatino, sensación de amargura ante la incógnita, silabeo de pensares tras las cortinas mentales, interrogaciones embadurnadas de materia gris, desaliento inocuo del espíritu bribón de esto que tocamos. Las noches aplastan con piedra y llanto, muero encima sobre negras vistas de un pasillo sin salida, partida de la dicha. En las mañanas que se olvidan, tan sólo se engaña una pena, se resiste una voraz mella interrogado el corazón. Con suerte si sales fuera puedes perderte en un breve adelante. No dejes de seguir, aunque duela, la claridad siempre llega. Sino espera. . Año. 1974.

Audiencia para quien se fue.

. Recuerdas, todo empezó en negro, aunque el negro y el blanco, colores. La sinrazón va más allá del juicio, donde la tonalidad de la ventana no importa. La suma, la resta fácil manera en el abalorio por donde todos saben pasar. Cruza el hielo, también el fuego, ahí es donde suena el catalizador. Y qué, la presión de un dedo o la recesión de un silencio, con los escudos y los arpones juntos, en pro de la ejecución. Blanco. No hay ninguna silla en el tabernáculo al que se va presto. Sin audiencia, reserva el unísono. Hubo risas de desprecio a las calamidades, el buen lenguaje se perdió allí en aquel hueco, hueco. Negro. . - Año 1981. . .

La rendija del tiempo.

. Mira es el sacrificio de la sangre. ¿Conoces el vuelo del colibrí? Ese pequeño pajarillo, que se alimenta de néctar mientas vuela por tropicales jardines, donde cantan a veces las orquídeas, aunque la bromelia grite. Mira al hijo de ese bello pajarillo, rodeado en la noche del bosque del norte por toros metálicos que no existen. Mira la luna, pero la luna nueva es oscura. Busca, vuela y vuela, aquí, allá pero no encuentra. El acero está crudo, el aluminio caro ahora qué más da. Cráneos y huesos miles. . - Año 1980. .